Celler de Can Roca, el mejor restaurante del mundo

El pasado 29 de Abril, Cataluña se convirtió en la gran protagonista y en el centro de miradas exteriores gracias al Celler de Can Roca, un restaurante que ha alcanzado la excelencia gastronómica a partir de la fusión de una cocina emocional, claramente vanguardista, con raíces tradicionales y un equipo con una gran pasión y dedicación.

Sin duda, el Celler de Can Roca también establece un estrecho vínculo con l’Escola Superior d’Hostaleria de Barcelona gracias al pasado de distintos de nuestros alumnos tales como  Gerard Canudas, Cristina García, Gerard Mena, Paula Carlini, Alfonso Ceps, estudiantes del Grado Superior de Restauración y Cocina de l’ Escola Superior d’Hostaleria de Barcelona.

El Celler de Can Roca desde 2009, presume de 3 estrellas Michelin y a partir de la semana pasada, lidera la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo.

Paralelamente, hoy nos centraremos en uno de los productos que ha permitido acabar de redondear la experiencia gastronómica en el Celler de Can Roca: el pan. Pero, cuando hablamos de pan no hablamos de pan cualquiera, sino de un pan de vino elaborado especialmente para el restaurante, de la mano de una empresa joven, dinámica y emprendedora, llamada Triticum. Sin lugar a dudas, se trata de un producto gourmet caracterizado por la astringencia propia de los taninos de un vino.
Dicen que la palabra trigo proviene del término latín triticum, que significa roto o triturado. Es decir, triticum significa el grano que debe ser roto para poder ser consumido.
Calidad, respeto, innovación y profesionalidad son algunos valores de Triticum, que día tras día, la empresa apuesta con la finalidad de llegar a las mejores mesas de nuestro país. Dando a este producto milenario, la importancia que representa en nuestra tradición gastronómica.

En el Primer Congreso de Hostelería de l’Escola Superior d’Hostaleria de Barcelona tuvimos la oportunidad de compartir con Xevi Ramon su proyecto y descubrir el amplio repertorio de productos que nos ofrece: líneas dulces, delux…, entre otras. Sin olvidar, los panes de autor como el Triticum&Moritz, elaborado con la colaboración de la cervecería Moritz.
La creación de una tienda en Vilassar de Mar con el nombre de su hija, Juliette, va más allá del simple hecho de hacer o consumir pan. Querer el producto y establecer sinergias entre la cultura del pan y el mundo del arte, la literatura, la enología, la gastronomía, la agricultura y la nutrición es clave.